El cerebro adicto
![]() |
Introducción
Hace algunos años
la drogadicción se veía más como
un problema moral, actualmente al referirnos a la drogadicción estamos hablando de una enfermedad crónica,
ya que con el paso del tiempo y después de varios estudios se descubrió la gran
influencia que estas tienen en nuestro cerebro y que dañan la química de
nuestro cerebro, ya que las persona al consumir cualquier tipo de droga se
vuelven dependientes de estas.
Desarrollo
Actualmente la drogadicción se considera una
enfermedad ya que estas modifican la estructura y funcionamiento de nuestro
cerebro. La adicción es una enfermedad que progresa por etapas
En la primera etapa las personas utilizan estas
sustancias para alcanzar la euforia que les brindan, pero al paso del tiempo este
consumo se convierte en una enfermedad crónica. El cerebro se empieza a
acostumbras a este tipos de sustancias y posteriormente las personas se empiezan
a volver dependientes de estas. Es aquí cuando se comienza a consumir de
manera constante, empiezan a gastar en droga más de lo que se tiene, sienten
que necesitan de ella para poder funcionar cotidianamente.
Cuando se abusa del consumo de estas sustancias
altera algunas zonas de nuestro cerebro como es el tallo cerebral, estas
controlan la respiración el sueño, la corteza cerebral que es la que procesa la
información sensorial y nos permite pensar, planear y resolver.
Al entrar las drogas a nuestro cerebro no permiten
el proceso normal de intercambio de información neuronal, ya que las células nerviosas
se comunican por medio de sustancias llamadas neurotransmisores que son las que
llevan mensaje entre ellas. La estructura de la mariguana y la heroína son
tan parecidas a la de un neurotransmisor natural, que los receptores lo aceptan
como si fuera el neurotransmisor. A diferencia de otras drogas como las
anfetaminas y la cocaína, hacen que se produzca una cantidad excesiva de neurotransmisores
naturales y evitan que el organismo recicle
el exceso de estas sustancias e impide una comunicación adecuada.
Varias investigaciones revelan que la tolerancia a
las drogas puede generar varios cambios muy fuertes en las neuronas y en los
circuitos cerebrales que pueden ser muy graves. El abuso de sustancia a largo
plazo provocan condicionamiento, estas provocan un deseo incontrolable de
consumir. El consumo crónico de estas sustancias deteriora el control y la capacidad
y el autocontrol de tomas decisiones adecuadas.
La propensión a las adicciones provine de varios factores biológicos ambientales *factores genéticos*
más o menos un 40% o 60%. El resto son factores ambientales, sociales, culturales
etc. El que manifiesta comportamiento adictivo depende tanto del genético como
del ambiental, ya que aun cuando un individuo tuviese genes que propician el
comportamiento adictivo, si en su entorno no se usan este tipo de sustancias será muy
difícil que desarrolle una adicción.
La mayoría de los estudios han demostrado que estas
sustancias afectan más a los adolescentes
que a cualquier otra persona que haya empezado a consumir las drogas después de
los veintitantos años. Los adolescentes toman sus decisiones guiándose por las
emociones y no del raciocinio.
La adolescencia es una etapa en la que se están
desarrollando todas las conexiones y exponer nuestro cerebro a estas sustancias
tiene consecuencias más graves. Los adolescentes no deben ni beber, ni fumar ni
consumir ningún tipo de sustancias que los dañen.
Todas las adicciones pueden tener grandes
consecuencias para la salud y las relacione humanas. Estos trastornos no solo
afectan el circuito que calcula la recompensa, sino también las relaciones con el
aprendizaje, con la memoria, con el control de emociones, con las toma de
decisiones, son varios aspectos.
Ser adicto implica también el riesgo de sufrir o infringir
a otras personas algún daño no intencional. Las drogas también son un problema
social con muchas facetas, el tener a una persona adicta en la familia afecta
la calidad de vida de estas y tiene un impacto económico, emocional y social. Para
que un tratamiento sea efectivo debe de atacar por toso estos frentes.
Algunas personas pueden recibir tratamiento, con fármacos,
terapias cognitivo-conductuales o intervenciones motivacionales entre otras
terapias de eficacia en las personas adictas y que tan bien suelen combinarse
con fármacos.
El tratamiento debe definirse según la persona, el
tipo de sustancia, el ambiente en el que vive y sus recursos internos y
externos. No se trata solo de resolver únicamente el problema bioquímico, sino
considerar al individuo y su contexto, su familia y su lugar de trabajo.
Como la diabetes la adición es crónica e incurable.
Pero la probabilidad de recuperación es similar
y esta puede controlarse para mejorar su
calidad de vida. La recaída no debe considerarse como un fracaso ya que es
parte del tratamiento, solo indica que este tiene que repetirse, un tratamiento
exitoso no solo debe medirse por abstinencia, sino por la disminución de varias
recaídas.” Esto realmente mejora la condición de salud y los periodos de
abstinencia incrementan la esperanza de vida.
Evitar todo lo que sabemos que es dañino y
enaltecer lo que sabemos que es positivo. Entre los factores negativos
encontramos, a los padres que son adictos, la pobreza extrema, la mala nutrición,
la falta de ejercicio, así como un ambiente que no sea confiable para los
chicos y desde luego un entorno de violencia.
Conclusión
En este tema hablamos de los problemas y las
consecuencias que nos trae el consumir cualquier tipo de sustancias nocivas para
la salud y cómo podemos dar solución a
estas adicciones y también como podemos evitar relacionarnos con estas
sustancias o productos.
Reflexión
Al leer este tema nos damos cuenta de los daños que
causan las adiciones a nuestra salud, a nuestro cuerpo, a nuestra integridad,
el saber que estas sustancias se vuelven más poderosas que nosotros mismos, que
para poder estar *bien* dependamos de
cualquier tipo de droga para así sentirnos plenos, comprendidos, buscando una
salida a nuestros problemas, pero al contrario estamos adentrándonos más y más
en terminar con nosotros mismos.
Guerrero Mothelet, V. (2013). El cerebro adcito. ¿Como ves? No 177, (Pp. 10-14). Mexico: UNAM. Recuperado el 13/04/14 de: http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto

No hay comentarios.:
Publicar un comentario